Queremos que nuestros hijos lleguen más lejos
Para muchas familias inmigrantes, una frase resume años de sacrificio:
“Quiero que mis hijos tengan oportunidades que yo no tuve”.
La educación superior suele formar parte de ese sueño.
Pero universidad y deuda no tienen que ser sinónimos.
Cuanto antes una familia comience a informarse y planificar, más opciones puede tener.
Comience antes de recibir la primera carta de aceptación
Esperar hasta el último año de high school para pensar en cómo pagar la universidad limita las alternativas.
Una familia con niños pequeños tiene algo extraordinariamente valioso:
tiempo.
Incluso aportaciones relativamente pequeñas realizadas regularmente durante muchos años pueden ayudar a construir recursos.
¿Qué es una cuenta 529?
Los Qualified Tuition Programs, conocidos comúnmente como planes 529, son programas establecidos bajo reglas fiscales específicas para ayudar a cubrir determinados gastos educativos.
En términos generales, el dinero aportado puede crecer dentro de la cuenta y las distribuciones utilizadas para gastos educativos calificados pueden recibir tratamiento fiscal favorable conforme a las reglas aplicables.
Cada plan tiene características, costos y opciones diferentes.
Por eso las familias deberían investigar antes de elegir.
No es necesario ser rico para comenzar
Una familia no necesita tener miles de dólares disponibles para dar el primer paso.
Se puede comenzar con contribuciones periódicas según el presupuesto.
Abuelos y otros familiares también pueden considerar contribuir a la educación del niño dentro de las reglas aplicables.
Las becas pueden cambiar la ecuación
Ahorrar es solamente una parte de la estrategia.
Federal Student Aid recomienda buscar oportunidades de becas en múltiples lugares, incluyendo:
- La propia universidad.
- Organizaciones comunitarias.
- Fundaciones.
- Empresas locales.
- Organizaciones profesionales.
- Programas estatales y nacionales.
Para estudiantes hispanos también existen organizaciones y programas privados que ofrecen becas con diferentes criterios.
Nunca asuma que su hijo “no calificará”.
Investigue.
Complete los procesos de ayuda financiera
Las familias deberían informarse sobre FAFSA y las diferentes modalidades de ayuda financiera federal disponibles.
No toda ayuda es igual.
Existen becas, grants, programas de work-study y préstamos, cada uno con sus propias reglas.
Comprenda qué parte de una oferta debe devolverse antes de aceptarla.
Compare el costo real de las universidades
La institución con el precio publicado más bajo no siempre termina siendo la opción menos costosa.
Y la universidad con el precio publicado más alto puede ofrecer diferentes niveles de ayuda.
Compare el costo neto después de grants y scholarships y analice cuidadosamente cualquier préstamo necesario.
Evite convertir el prestigio en una carga
Una universidad debería ser una inversión en el futuro del estudiante, no una decisión tomada únicamente por prestigio.
Compare:
- Costo.
- Ayuda financiera.
- Programas académicos.
- Tasas de graduación.
- Resultados profesionales.
- Cantidad de deuda necesaria.
Educación financiera antes de la universidad
Antes de que nuestros hijos se muden al campus también deberían saber:
- Cómo preparar un presupuesto.
- Cómo funciona una tarjeta de crédito.
- Qué significa firmar un préstamo.
- Cómo evitar fraudes.
- Cómo administrar una cuenta bancaria.
- La educación universitaria comienza mucho antes del primer día de clases.
Un título puede abrir puertas. La planificación también.
Las familias latinas han apostado históricamente por la educación como instrumento de progreso.
Continuemos haciéndolo, pero acompañemos esa aspiración con planificación financiera.
Porque el mejor regalo no es solamente ayudar a nuestros hijos a entrar a la universidad.
Es intentar ayudarlos a comenzar su vida profesional con conocimiento, opciones y la menor carga financiera posible.
