El espíritu emprendedor forma parte de nuestra historia
Restaurantes, constructoras, agencias, salones de belleza, empresas tecnológicas, compañías de transporte, comercios, consultorías y negocios familiares.
En prácticamente todos los sectores de la economía estadounidense encontramos empresarios latinos creando empleos y oportunidades.
Pero una buena idea y muchas horas de trabajo no siempre son suficientes.
Para transformar un emprendimiento en una empresa sostenible también necesitamos herramientas financieras.
1. Separar las finanzas personales de las empresariales
Uno de los primeros pasos debería ser establecer una separación clara entre el dinero personal y el dinero del negocio.
Esto facilita conocer realmente cuánto ingresa la empresa, cuáles son sus gastos y si está produciendo beneficios.
Una cuenta bancaria empresarial también puede facilitar la contabilidad y la preparación de documentos financieros.
2. Crear un presupuesto empresarial
Todo negocio debería conocer sus números fundamentales:
- Ingresos.
- Gastos fijos.
- Gastos variables.
- Deudas.
- Flujo de efectivo.
- Margen de ganancia.
- Obligaciones tributarias.
- No basta con observar cuánto dinero entra en la cuenta.
Un negocio puede generar muchas ventas y, aun así, tener problemas si sus gastos o compromisos de efectivo son demasiado elevados.
3. Entender el flujo de efectivo
Imagine que una empresa factura $20,000 este mes pero sus clientes pagan dentro de 60 días.
Mientras tanto, hay que pagar empleados, alquiler, proveedores y otros gastos.
Ese desfase es un problema de flujo de efectivo.
Por eso los empresarios deben proyectar cuándo entrará y cuándo saldrá el dinero, no solamente cuánto esperan facturar.
4. Construir relaciones financieras
Antes de necesitar urgentemente financiamiento, puede ser útil comenzar a establecer relaciones con bancos, cooperativas de crédito, instituciones financieras de desarrollo comunitario y organizaciones de apoyo empresarial.
La SBA también trabaja con organizaciones que ofrecen capacitación y asesoría, incluyendo Small Business Development Centers, SCORE y Women’s Business Centers.
5. Prepararse antes de pedir financiamiento
Cuando llega una oportunidad de crecimiento, el empresario debería poder presentar claramente la situación financiera de su empresa.
Dependiendo del financiamiento solicitado, pueden requerirse estados financieros, declaraciones de impuestos, información sobre ingresos, deudas, proyecciones y un plan que explique cómo se utilizará el capital.
El mejor momento para organizar esta información no es después de que el prestamista la solicite.
6. Crear reservas
Los negocios también enfrentan emergencias.
Un equipo puede averiarse. Un cliente importante puede pagar tarde. Las ventas pueden disminuir temporalmente.
Construir gradualmente una reserva empresarial puede evitar que cualquier imprevisto obligue al propietario a depender inmediatamente de tarjetas o préstamos costosos.
7. Buscar asesoramiento
El empresario no necesita convertirse en contador, abogado, banquero y especialista tributario simultáneamente.
Saber cuándo consultar a un profesional también es parte de dirigir responsablemente una empresa.
Del sacrificio al patrimonio
Muchos empresarios latinos comienzan trabajando desde casa, atendiendo personalmente a cada cliente y reinvirtiendo prácticamente todo lo que ganan.
Ese esfuerzo merece transformarse en algo sostenible.
La meta no debería ser solamente crear nuestro propio empleo.
Debería ser construir empresas capaces de crecer, contratar, generar valor y convertirse en patrimonio familiar.
Durante el Mes de la Herencia Hispana celebramos a millones de latinos que todos los días convierten una idea, un oficio o una oportunidad en un negocio.
El próximo paso es asegurarnos de que esos negocios tengan las herramientas financieras necesarias para prosperar durante generaciones.
